Todos los baristas son Hipsters 1

hipters

La mala prensa

Como nuestros lectores saben, intentamos que este blog sea educativo, informativo y neutral. Ya que nos gusta que las personas aprendan a pensar por si mismas y saquen sus propias conclusiones. Sin embargo hoy haremos una excepción.

Como profesionales del café y blogueros, nuestro trabajo es estar informados de lo que se cuece en este mundo. Así que cuando algún medio de comunicación se hace eco de un evento y saca algún articulo relacionado con los baristas o con el café, suele, de un modo u otro llegar a nuestras manos.

Desde hace algún tiempo circulan por la red varios post de periódicos digitales y otros medios cuyo contenido no nos ha gustado por varias razones. Lo primero es porque la desinformación puede hacer mucho daño y estereotipar a la gente nunca es bueno, y segundo porque no parece que tengan el afán de informar, mas bien de generar polémica.

Una profesión que no se toma en cuenta

En un país como España donde el Barismo esta en pañales comparado con, por ejemplo, Australia o los Países Bajos, cuesta mucho que se reconozca el trabajo de los profesionales del café. Hasta el punto de que no existe una categoría laboral y salarial para el barista como si la hay para el barman y el sommelier. Así que no es de extrañar que no nos guste que se generalice, que nos metan a todos en el mismo saco y que no se informe bien a la gente. He aquí algunas de las cosas que los medios suelen decir de los baristas.

Son todos Hipsters

Vamos a dejar clara una cosa, no tenemos nada en contra de las personas que se consideran hipsters o que son afines a ellos. Es verdad que muchos baristas llevan una estética peculiar y que suelen ser personas sensibles a la buena calidad de las cosas. Pero no quiere decir que TODOS los baristas sean hipsters. No todos somos de clase alta. Y aunque apreciamos la buena calidad de un producto no necesariamente todo lo que comemos es orgánico ni toda la ropa que usamos es de segunda mano, etc.

Todos van a la ultima moda y llevan tatuajes

Otro elemento que algunos artículos mencionan como diferenciador de un barista es que deben llevar barba, vestir a la ultima y estar llenos de tatuajes. De nuevo nada tenemos en contra de este estilo de vestir, lo que nos molesta es que se generalice. No podemos juzgar el trabajo y la profesionalidad de alguien por la ropa que lleva o por cuantas semanas hace que no se afeita. En este tipo de trabajo es normal llevar una estética única, pero no por eso seremos mejores haciendo café.

Son groseros si no pides lo que ellos quieren servir

Esto se ha visto en varias redes sociales y en artículos de prensa. Al parecer un buen barista ha de ponerte mala cara si le pides un café con leche y no un flat white y debe echarte del local si le pones azúcar. Sabemos que es duro educar a nuestros clientes para que aprecien el producto, pero no podemos ser intransigentes. Tal vez unos pocos hayan hecho que tengamos fama de nazis con los que “no saben beber café”. Pero estando de cara al publico esas actitudes son la ruina de un local.

Todos van en bici

Otra de las cosas que se ha visto en la red es que todos los baristas y artesanos del café en general van en bicicleta. Es verdad que muchos somos partidarios de cuidar el medio ambiente y estamos mas concienciados en este tema, pero no por eso todos vamos en bicicleta o trasporte público solo porque nos parece poético. Muchos no tenemos mas opción. Otros solo podemos movernos en coche. En que afecta eso a nuestros cafés?

No hay mujeres baristas

Si, somos minoría. Las chicas en el mundo del café, baristas, tostadoras y demás somos pocas. Pero estamos. Y no, no todas llevamos tatuajes y sombreros. Igual que en casi todos los sectores tenemos que luchar con uñas y dientes para ganarnos nuestra plaza. Siempre se asocia a las chicas como camareras y no detrás de una barra. Pero también podemos ser muy buenas haciendo café.

Los baristas solo piensan en café

Bueno aquí si tenemos que darles la razón a los medios de comunicación que nos califican de frikis locos por el café. Pero es esa pasión la que nos hace hacer mejor nuestro trabajo, darlo todo y también valorar el de los demás.

Conclusión

El café está de moda y esperamos que esta moda se consolide y sea algo normal el ir a pedir un buen café a una cafetería de especialidad. Pero mientras se logra debemos tener paciencia y hacer nuestro trabajo como hormigas. Dentro de ese trabajo esta explicarles a nuestros clientes que no somos bichos raros, que somos amables y abiertos y que podemos enseñarles muchas cosas sobre lo que mas nos apasiona: el café.


Acerca de Noelia Granado

De foodie inexperta y curiosa a blogger y entusiasta de la cultura del café. Yo aprendo para comunicar a los demás todo lo que puedo sobre esta industria, que aunque millonaria mueve algo mas que dinero. Amante de la vida y del café.


Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Una idea sobre “Todos los baristas son Hipsters

  • Giancarlo Effio

    Excelente artículo! Quisiera en este espacio compartir mi opinión al respecto:

    Soy barista en Panamá y dueño del coffeeshop “Mentiritas Blancas”. Me provocó un tanto de gracia identificarme con algunos de los estereotipos que se ha ganado la profesión (los tatuajes, el viajar en bici, a veces ser friki con el café). Y sí, hay una suerte de moda, arquetipo, look, que nos identifica a las personas inmersas en el barísmo. Pero el barísmo no es lo único que compone a la industria del café, y hay muchos jugadores que son indispensables (tostadores, caficultores, distribuidores, administradores) para que ocurra la transformación de la materia de las cerezas a una taza de café, y definitivamente no todos visten, actúan y pertenecen a la misma cultura social o familiar, o siquiera comparten la misma forma de extraer o tomar café, pero si comparten la cultura de sacar lo mejor en cada taza.
    Creo que en gran medida muchos de los que entramos en este negocio o estilo de vida buscamos algo similar: sentir que estamos en libertad, que rompemos los estereotipos o que elegimos salirnos de la típica lista de metas que hay que cumplir en la vida y que, como todo, hay ciertas pautas sociales que dan la impresión de quienes están y quienes no dentro de la “norma” (personas tatuadas, profesiones no administrativas, carreras artísticas, vestimenta más relajada, medios de transporte alternativos, dietas poco convencionales, filosofías distintas a la media, etc.). Y el barísmo, como toda profesión nueva, poco usual, disruptiva, la cual es parte de esta nueva búsqueda de libertad, tiene sus indicadores que sirven de referencia, aunque no todos los que los sigan en efecto consigan este objetivo final.
    Sí, somos una moda, y como tal nos volveremos menos populares, menos contracultura, y al final quedarán aquellos que, como en otras profesiones, se habrán encontrado en este camino, y los que no, seguirán por otras rutas, sin desacreditar todo aporte positivo que hayan podido dejar mientras estuvieron por esta vecindad.

    Habemos baristas patanes, snobs, engreídos, pero también los habemos humildes, pacientes, cordiales, enfocados a compartir ese espacio que nos brinda cada cliente, siempre recordando que este negocio no es acerca de uno, sino acerca de dar lo mejor a los demás.