Los camareros también sirven café 1

Camarero/barista

El arte de servir

Cuando hablamos de café los mas entendidos nos dicen que los que sirven cafés son los baristas. Y así debería ser. Pero si nos dirigimos al gran público la cosa cambia. El que te trae el café es el camarero y el mismo cargo tiene quien lo prepara. Por supuesto nada de culpa tiene un empleado que no ha recibido formación porque su jefe no quiere invertir en ello o que no sabe que existe.

Sin embargo hay personas pro activas que quieren mejorar por su cuenta y dueños de locales de restauración que se han dado cuenta que tienen que invertir en la formación de sus empleados para destacar en un mercado tan saturado como es la hostelería. Pero cada vez mas se pide gente polivalente, que sepa hacer mas de una cosa. Porque si solo hay un barista y no puede ir a trabajar el bar tiene un problema.

Con esto de la crisis económica nos hemos encontrado que hay camareros que en realidad son arquitectos, abogados o doctores pero no saben nada de servir una mesa y mucho menos de preparar café. Por eso creemos que es importante que si a corto plazo no van a poder cambiar de trabajo, al menos tengan una idea de lo que están haciendo. Lo mismo va para la gente que piensa que el de camarero o mesero es el trabajo mas fácil del mundo.

Lo básico

Lo ideal es que un camarero profesional haya ido a una escuela de hostelería donde le enseñen todo aquello que es básico para la profesión. Estos cursos se suelen complementar con practicas en empresas que le dan a uno un poco de experiencia en la vida real. Pero si es el caso, y no tenéis estudios oficiales en el campo, es importante que seáis como esponjas, os fijéis en todo lo que hacen los que si saben e intentéis imitarlos lo mejor posible.

La formación es cara, pero puedes consultar los cursos que son bonificables a la empresa y hablar a tu jefe sobre esta posibilidad. Por ejemplo los cursos de formación barista son bonificables por la fundación tripartita. Pero si esto no es posible, puedes intentar aprender por tu cuenta. La práctica hace al maestro y con el tiempo todo se aprende. No te va a salir el café perfecto a la primera pero si puedes aplicar las normas de limpieza y orden y ver como tu trabajo mejora.

Las formas

Ahora bien por buena técnica que tengas si no tienes actitud de nada vale. Y debes recordad que de la satisfacción del cliente depende tu trabajo. Estamos claros en que el cliente no siempre tiene la razón pero hay que saber como salir de situaciones difíciles. Para los que quieran tener contentos a la mayoría de sus clientes, les vendrá bien tener en cuenta estos consejos:

  1. No ignores a los clientes por molestos que sean. Es verdad a nadie le gusta que le digan “shihhh”, “nena/nene”, “chico/chica”, etc para llamar su atención, pero si no estamos atentos a nuestros clientes nos arriesgamos a que esto pase. Lo peor es ver camareros charlando o protestando, o con el teléfono y que ignoran descaradamente al cliente que parece un molino de viento moviendo los brazos para que le vean. Ser profesionales en este punto hará ganarnos el respeto de la gente hacia nuestro trabajo.

  2. No exageres ni seas “pelota”. Hay que ser educado y amable, si, pero sin pasarse. A las personas les molesta mucho que seamos excesivamente serviciales. Tampoco hay que preguntar cada 5 minutos si necesitan algo. Interrumpir una amena charla para ver si está todo bien, es contraproducente. Si te necesitan te llamaran.

  3. Deja que tomen asiento y se acomoden antes de tomar nota. La gente que tiene prisa suele ir a la barra y los que saben lo que quieren te lo dirán al momento. Pero si hay clientes nuevos querrán ver con calma que servicios ofrecéis. Si vas a tomar nota la cabo de 30 segundos de que se sienten no van a saber que tomar. Deja tiempo suficiente, pero tampoco te olvides de ellos.

  4. No retires las cosas si no han terminado. Tomar café es un acto social. Muchas veces la gente lo usa de excusa para quedar con sus amigos y contarles sus penas y alegrías. Y no falta el camarero que casi esta echando a los clientes cuando te quita el vaso o la taza antes de que te lo acabes. Si hace rato que no toman nada, puedes acercarte y preguntar si retiras las cosas y si quieren algo mas, pero sin ser descortés.

  5. Familirízate con lo que sirves. Puede que antes de comenzar a trabajar en hostelería no supieras la diferencia entre café con leche y capuccino. Pero un buen camarero y sobre todo aquel que también prepara los cafés debe saber que lleva cada cosa. No dudes en recomendar cosas a los clientes y explicarles lo que no entiendan. Si la cafetería tiene una bebida propia, asegúrate de saber que lleva y como sabe para poder recomendarla. Y aunque esta formación previa a la jornada de trabajo debería darla el jefe, se pro activo y veras los resultados.

  6. Una sonrisa no mata a nadie. Vale que estés cansado, que haya sido un día largo y duro o que tengas problemas en casa. Pero eso no te impide sonreír y ser cortés con los clientes que llegan. No hace falta ser falsos, solo ser amables. Una cosa es que el cliente nos vea cansados, la otra es que seamos bordes o maleducados con el sin ningún motivo aparente. Perjudica nuestra imagen y hará peligrar nuestro puesto.

  7. Buena presencia. No se trata de ser guapo/a, se trata de verse bien, limpio y arreglado. Sin exagerar. Si te dan ropa de trabajo y esta se desgasta pide que te la cambien. Procura tener el pelo y las uñas en condiciones. El desodorante es vital. Ten ropa de recambio por si ocurre un desastre. Si el local permite que uses tu ropa, mantenla en condiciones. Recuerda las normas de higiene con respecto a complementos (anillos, pendientes, pulseras) y el maquillaje. Y ten en cuenta la filosofía del local sobre tatuajes, piercings y barbas y pelo largo.

  8. No pierdas la calma! Por muchas ganas que tengas de matar a tus clientes no les contestes mal o perderás la razón. Si quieren poner una queja, que la pongan. Tu mantén la compostura y la educación.

  9. Trabaja en equipo. Si no sabes hacer algo pide ayuda y brinda la misma a los demás. No te quedes parado sin hacer nada y pregunta en que puedes ser útil. El buen ambiente de trabajo se transmite en todo lo que haces y los clientes lo notan.

  10. Pon pasión en lo que haces. Tal vez no sea tu trabajo soñado pero es el que tienes. Valóralo y haz todo lo posible porque salga bien. Reconoce tus errores y corrige tus faltas. Todos somos humanos y podemos fallar pero si ponemos pasión en lo que hacemos y un poquito de amor nos sera mucho mas llevadero.


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